Caminar sin guía
Había una vez en mi vida cuando pensaba que era imprescindible planificar todo... y bien. En los últimos anos, y aun más en los últimos días, he cambiado de opinión bastante.
Recuerdo que hace 7 años cuando era estudiante en Salamanca, mis amigos y yo queríamos recorrer España, y yo me encargue de estudiar los libros turísticos y planificar todo. La verdad es que no pudiera haber aguantado que otra persona lo hiciera. Si, vimos mucho desde Santiago de Compostela hasta Cádiz, Barcelona a Sevilla, a Valencia y a Ibiza y mucho más. Todos los días y a casi todos las horas tenia algo en la agenda. Lo que me importaba a mi era ver, ver, ver, todo lo que fuera posible. Si el libro lo decía, yo quería verlo. Si, era un poco pesada, ahora me doy cuenta.
Este fin de semana pasado iba con mi novio a Salamanca para pasar mi cumpleaños. Es interesante...hace 7 años cuando apenas había llegado a Salamanca yo planeé un viaje de Salamanca a Madrid y este año mi novio había planeado un viaje de Madrid a Salamanca. De todas formas, este ano íbamos a pasar el fin de semana de mi cumpleaños genial- un hotel de lujo, una cena en un restaurante increíble, unos paseos por mi antigua universidad por la tarde y unos paseos por los bares que me gustaban por la noche. Por mi parte había traído mi nueva camera de fotos y un vestido super-bonito que me han regalado unos amigos. Todos los otros detalles había ocupado él, y lo sabía yo que había mucho planeado además de lo que me había dicho. Estaba muy emocionada y lista para el viaje.
Todo estaba listo y los planes bien hechos pero algo nos pasó que no esperábamos…nos despistamos por la carretera un poquito y él se perdió control del coche causando que dimos varios vueltas de campana. Al final el coche se paró boca abajo y después de desengancharnos de los cinturones de seguridad, pudimos escapar por una ventanilla rota. Deberíamos haber muerto, pero Dios nos dio una vida nueva ese día antes de mi cumpleaños. En los momentos mientras estábamos dando vueltas con el coche, estaba segura que iba a morir. Al salir del coche con una herida nimia (en comparación con lo que pudiera haberme pasado) me di cuenta de muchas cosas, más importante que nada que no se puede planear todo en la vida y que hay que aprovechar de los días, los momentos que tienes porque nunca se sabe cuando se acabarán.
¿Qué tiene que ver esto con un viaje a Santiago de Compostela sin guía? Ahora te cuento. Me he dado cuenta que a veces las experiencias que tienes, especialmente cuando no las tenemos planeadas, enriquecen nuestra vida y nuestra perspectiva de la vida. Me hizo pensar, ¿que hubiera pasado si no planificara tan estrictamente mis viajes anteriores? A lo mejor hubiera experimentado cosas mejores que solo ver iglesias y museos que un libro turístico estima importante.
En fin, creo que es importante tener una idea adonde vas y que vas a encontrar, pero el propósito de un viaje es viajar y conocer otras formas de vivir y experimentar nuevas sensaciones; así nos enriquece la vida. Igualmente podemos decir eso de la vida en si, hay que vivir para vivir sin preocuparse demasiado de los detalles del camino, lo importante es vivir.

srtavw dijo
Gracias, Julie J, por tu comentario genial. De acuerdo. 1) Escribes muy bien. 2) Me alegra más que puedo expresar que nada peor te haya pasado en tu accidente. 3) También voy aprendiendo no planificar demasiado...sobretodo he aprendido esta lección al enseñar. A veces las clases que menos planificamos salen mejor (porque no tenemos expectativas demasiadas altas o desilusión). 4) ¿Cómo has puesto más grande la letra de tu blog?
16 Febrero 2007 | 12:12 AM